Uno de los grandes placeres de la vida es comer y si se trata de una gastronomía como la mexicana, el placer es aún mayor. Esta comida además ha dado origen a otra muy popular y exquisita como es la Tex-Mex. Puede que no lo sepas, pero la comida mexicana y la Tex-Mex no son lo mismo, y la primera que trazó las fronteras entre una y otra fue Diana Kennedy.

Esta mujer, de origen inglés, es una autoridad de la cocina mexicana. Destaca por haber escrito 9 libros sobre esta rica gastronomía y su variante más famosa, el tex-mex food. Gracias al libro ‘Las Cocinas de México’ (The cuisines of Mexico), Diana cambió la forma en la que los estadounidenses, e incluso el mundo, veía a la cocina mexicana.

Diana Kennedy distinguió con claridad la comida Tex-Mex de la mexicana para dotar a la primera de una identidad propia. Y es que Kennedy realizó extensas investigaciones en México para entender profundamente la raíz de las diferencias en la cocina de las diversas zonas del país. Todo esto la llevó a entender la errada percepción que tenían los estadounidenses de la comida mexicana y gracias a esto logró expandir la gastronomía más allá del Tex-Mex.

Comida tex-mex, una fusión que ha conquistado el mundo

Con el término Tex-Mex, la cocinera y experta en gastronomía mexicana Diana Kennedy estableció la diferencia entre la cocina mexicana tradicional y la americanizada que sobrevive en la frontera entre México y Estados Unidos.

La base de la comida Tex-Mex tiene diferentes orígenes dada la mezcla de culturas que se dio en los territorios sureños de Estados Unidos como Texas, Arizona y California. Mientras que los nativos americanos cultivaban frijoles, cebolla y chile, los colonos españoles se dedicaron a la cría de ganado. Después, con la presencia de colonos de las Islas Canarias y de los esclavos que trajeron de África, se introdujeron muchas especias a la cocina.

Así nació entonces el Tex-Mex, cuyos platos más representativos son los nachos, los platos con mucho queso cheedar, el chili con carne, las fajitas, los burritos, el guacamole de lata… La comida mexicana, por su parte, utiliza ingredientes con sabores distintos como las tortillas de maíz nixtamalizado y el queso Oaxaca. Esta gastronomía tiene sabores más fuertes y más picantes que no se utilizan en el Tex-Mex.

Gracias a la dedicación de Diana Kennedy por la gastronomía mexicana, la comida Tex-Mex consiguió su propia identidad. Dejó de ser una ‘mala copia’ de los platos mexicanos para convertirse en una comida de fusión con rasgos distintivos muy atractivos y por supuesto, deliciosos.